Magudo.com: octubre 2009

martes, 6 de octubre de 2009

Nikko (日光市)

Tras terminar la fiesta de la ceremonia de la elección de la nueva ciudad para los Juegos Olímpicos del 2016, y quedar como siempre defraudados, pues ni Madrid ni Tokio salieron elegidas, nos fuimos a hacer un poco de tiempo a un Karaoke hasta que abriesen la estación de metro, 5 de la mañana. Por cierto nos sacaron en varias televisiones nacionales explicando por qué apoyábamos a Tokio, cuando encuentre los vídeos los subiré al blog.

En cuanto abrieron el metro partimos a Kasukabe, famoso tan sólo por los dibujos de Shin Chan. Cuyo dibujante murió hace tan sólo unas semanas al despeñarse cuando subía una montaña. En Kasukabe, donde reside Jorge, nos cambiamos los trajes y nos dirigimos a Nikko. Que por cierto no está nada cerca de Tokyo, 3 horas entre cambios y más cambios es la distancia que separa Nikko de mi casa "Aiko Ishida", y en realidad no hay más de 80 km de distancia real.

Con la resaca y el no dormir, tanto templo se hizo un poquito largo, pero el paraje es bastante bonito, y merece la pena ir.












"三匹の猿" See no evil, hear no evil, speak no evil.
No veas el mal, no oigas el mal, no hables del mal, define a las personas que no quieren involucrarse en ciertas situaciones. Se cree que este es el orígen de esta famosa imagen de los 3 monos sabios.























Esta es nuestra cara de cansancio tras 48 horas sin parar...

sábado, 3 de octubre de 2009

Centro de terremotos y escalada en Akihabara

La pasada semana fue bastante completa, el Martes creo recordar, nos llevaron a una especie de centro que pertenecía a los bomberos y que a la vez servía para instruir a la gente en caso de emergencia.





La visita consistía en 4 partes. Primero nos hacían ver un vídeo en 3-D sobre los peligros de un terremoto, el video debe datar de la misma época del boom de las gafas 3-D, hace unos 15 años y me recuerda a la atracción que Michael Jackson tenía en EuroDisney, para que os hagáis una idea de los años que tiene el video. Que por cierto los fans del tito Mike están pidiendo que se vuelva a abrir como homenaje.





En segundo lugar nos enseñaron como utilizar un extintor. Como los japoneses son tan modernos, una pantalla virtual gigante simulaba un incendio en tu habitación, que debíamos apagar con extintores, que en este caso sí que eran de verdad. Cuando atacas al fuego hay que gritar algo en nippon parecido a "Gallinaaaaa" al menos eso grité yo, para que sepa que vas a por él.





Más tarde nos dieron la que considero la más útil de todas, las lecciones, dar un masaje cardiorespiratorio, hacer el boca a boca y aprender a utilizar un desfibrilador.





Después, un pequeño simulacro en una especie de laberinto lleno de humo, donde yo que tenía que hacer de lider. Perdí a dos de mis hombres, por vagos y no agacharnos debidamente. Y finalmente lo mejor del dia, la cámara que simulaba los terremotos. Os digo que si un 7 en escala Richter es así, la verdad que prefiero no vivirlo en la realidad por muy seguras que sean las casas japonesas. Probablemente lo más importante es que si tienes gas en casa, debes cerrar la llave de paso, pues lo más normal en un terremoto es que se produzcan incendios, pues se rompen estas tuberías de gas. Lo que realmente te mata aquí no es el terremoto en sí, sino todo lo que te puede caer en la cabeza en una ciudad en la que no hay ni medio metro distancia de edificio a edificio.






Al terminar con el centro de bomberos, mis amigos que son ya unos amateurs de la escalada me incitaron a que lo probase, y como siempre me ha llamado la atención, y hay un centro al lado de donde estábamos, en Akihabara (barrio tecnológico de Japón), me puse cual dominguero, en vaqueros y sin nada, a probar esto de trepar paredes. Y la verdad, he de decir que está bastante bien y engancha mucho.






Ahh! Al tema de si soy ingeniero... he de esperar hasta finales de Octubre par saberlo.


Mañana llega el tifón Melor que ha estado azotando con fuerza el sudeste asiático, a ver is hay suerte, cortan el tren y no tengo clase mañana.